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Alberto “Gitano” Gómez: “El cielo hay que tocarlo siempre con los pies en la tierra”

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GA.MA Italy
Escrito por GA.MA Italy

En este Día del Trabajador, queremos homenajear a los profesionales de la peluquería con una entrevista a un gran referente: Alberto “Gitano” Gómez. 

GA.MA Italy: ¿Qué te llevó a convertirte en estilista? ¿Fue tu primer trabajo?
Alberto Gómez: No, no fue mi primer trabajo, pero siempre me gustó la peluquería. Yo era vendedor de ropa en la calle Florida. En mis ratos libres, me cruzaba al salón de peluquería de un amigo y lavaba cabezas hasta que un día dije “Sí, creo que esto es lo mío“. 

G.I.: ¿Cuál es tu motivación más grande a la hora de trabajar?
A.G.: Siempre relaciono un nuevo trabajo con una obra de arte, un diseño nuevo, una inspiración hecha realidad. Nada es más bonito que saber que tu trabajo tiene principio, desarrollo y final. El recibir un “gracias”, “me gustó”, “qué lindo”, “me siento otra“; es un mimo constante que en muy pocas actividades se logra.

G.I.: ¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo en el día a día?
A.G.: Todo. No se puede no valorarlo todo. El despertarme, ver a un cliente en mi salón después de un tiempo, el agradecimiento después de un trabajo, el aplauso después de un show, el encontrarme con amigos… todo eso, no tiene precio.

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G.I.: ¿Cuál es tu principal objetivo como profesional?
A.G.: 
No decepcionar a mis colegas. Quisiera creer que pasé por esta vida siendo siempre muy honesto y valorando sobremanera la amistad. Siempre dije que yo soy un trabajador arriba de un escenario. Nunca dije que soy el mejor, al contrario. Cuando algunos de mis colegas empieza a ascender, trato de decirle que el cielo hay que tocarlo siempre con los pies en la tierra.

G.I.: ¿Cuál es la mayor satisfacción que te ha dado su trabajo?
A.G.: 
Por sobre todo, llegar a trabajar en una empresa que me llena de orgullo día a día como es GA.MA. Gracias eternas a sus directores Alejandro y Carlos Ceva. Son ellos los que confiaron en mí y, gracias a ellos, hoy, soy quien soy. Después, la de sentirme parte de esta familia maravillosa que es la peluquería… gracias a ella, soy millonario en amigos y, por ella, hoy, conozco el mundo entero.

G.I.: ¿Qué consejo les darías a aquellas personas para quienes eres un ejemplo a seguir?

A.G.: Fueron más mis yerros que mis aciertos y es por eso que, de tanto equivocarme, me permito dar un consejo… Quisiera decir que cada profesional tiene la obligación de marcar sus objetivos a futuro y, de ahí en más, gestionar su forma de llegar. Que no permitan que nada ni nadie cambie su rumbo, ni sus metas. Que todo llega tras mucho camino que recorrer, pero que se puede… sí, se puede. Que ninguno se olvide del refrán que dice “Éxito está antes que trabajo, solo en el diccionario”. Si lo logran, verán plasmado todos sus deseos.

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G.I.: ¿Cuál es tu fuente de inspiración?
A.G.:
Mi fuente de inspiración fue, es y será siempre la mujer. Sin ella, nosotros no somos nada. Ella le da el sentido real a todas las cosas que  queramos plasmar… También, agregaría a la pregunta, quienes son los profesionales que más me inspiran: sin duda alguna, los educadores de mi país… todos ellos y, a la cabeza, como mis mayores referentes, Bruno Salas, Oscar Colombo, Andrea Meggetto, Carlos del Río, Emilio Nareto, Victor Palomino, Federico Cuenca, Eduardo Aldariz y muchos más (perdón por los que no nombré). Todos ellos enaltecen nuestra amada profesión.

G.I.: ¿Cuál fue el mayor reto que enfrentaste en tu carrera?
A.G.: Trasformar mis seminarios en  una especie de “Stand Up“, poder hablarle al profesional como se le habla a un amigo y, si es preciso, con la lengua picante. Creo que soy una de las pocas personas a las que el público se lo ha permitido… Estar tres o cuatro horas delante de ellos no es fácil y yo soy de los que piensan que, en esta profesión, somos todos buenos diferentes.

G.I.: ¿Qué haces para relajarte tras un largo día de trabajo?
A.G.: Trato de estar solo por una hora para que las pulsaciones vuelvan al ritmo normal y, después, sí, el reencuentro con mis pares. Son ellos los que me dicen si todo estuvo en forma correcta o no. A su vez, es una bonita forma de compartir un rato con amigos.

G.I.: ¿Puedes compartirnos algunos tips para convertirse en un buen profesional?
A.G.:
Sí, primero y por sobre todas las cosas, tenés que amar la profesión. Segundo, tenés la obligación de tener referentes en quien inspirarte y, tercero, tenés que tener la tenacidad y perseverancia de sentir que tus deseos, tarde o temprano se van hacer realidad.